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Verificación jurídica · septiembre de 2026

Lo revisamos todo contra la ley. Y publicamos lo que encontramos.

Entre el 24 y el 27 de septiembre de 2026 contrastamos, frase a frase, lo que publicamos y lo que responde el asistente con el texto oficial vigente (BOE, Diario Oficial de la UE, EUR-Lex). Es una verificación sistemática contra la fuente oficial, hecha por nosotros con agentes de inteligencia artificial; no es la revisión firmada de un abogado colegiado.

Resultado

Lo que encontramos, sin redondear.

Una afirmación es «A» si es un error material (dice algo que la norma no dice o lo atribuye a otra), «B» si es imprecisa y «C» si se puede explicar mejor.

Qué revisamosAfirmacionesCorrectasABCNo verificables
La web: 297 páginas públicas con contenido jurídico7843247721014924
El asistente: 28 respuestas de las cuentas de prueba249945080205
Documentos generados, mapa de obligaciones y sello público (hallazgos)34—15154—
La base normativa: 30 fragmentos al azar (semilla 20260927)117792101214

El asistente fallaba el doble que la web (20 % de errores materiales frente a 10 %): a los errores de la base normativa sumaba los suyos, sobre todo citas de otra ley con el mismo número de artículo. Es lo primero que hemos arreglado (ver más abajo).

Lo más grave

Los errores que más nos importaba corregir.

  • Una ley que no existe. Presentábamos una «LO 7/2025 sobre IA en el empleo». No hay ninguna Ley Orgánica 7/2025: hoy rigen el art. 64.4.d del Estatuto de los Trabajadores, el RGPD y el Reglamento de IA, y el proyecto de ley orgánica de IA (121/000096) seguía en el Congreso a 24/09/2026.
  • NIS2 «transpuesta» por una norma eléctrica. El RD-ley 7/2025 trataba del sistema eléctrico y quedó derogado. A 26/09/2026 NIS2 no estaba transpuesta en España y regía el RD-ley 12/2018.
  • Multas equivocadas en prevención de riesgos, canal de denuncias, residuos, cookies, alérgenos y blanqueo, y cuatro enlaces de «fuente oficial» que llevaban a otra norma del BOE.
  • Promesas que la propia revisión desmentía, como «sin inventarse nada» o documentos «listos para firmar»: algunos hay que negociarlos o consultarlos con la representación de la plantilla.
  • En el producto, el distintivo de «verificada» comprobaba que el artículo citado existía, no lo que decía, y a veces lo comprobaba contra otra ley con el mismo número.
Qué ha cambiado

Corregir cada error y la causa que lo produjo.

En lo publicado

Cada corrección está en la fe de erratas, con qué decía, qué dice ahora y la fuente oficial. Las páginas afectadas y la base normativa que usa el asistente ya dicen lo corregido.

En el asistente

Una cita solo cuenta como encontrada si es de la norma que nombra. El rótulo dice «N de M artículos citados encontrados» (no «fundamentada»), una respuesta sin fuentes no se presenta como firme y, entre comillas, solo va texto literal de la ley.

En los documentos

Ningún documento da por hecho lo que la empresa no ha aportado: el dato que falta queda como un hueco visible y el documento no se puede aprobar ni firmar hasta completarlo.

En el mapa y el sello

Las obligaciones por sector tienen pruebas automáticas (una peluquería no necesita autorización sanitaria y sí VeriFactu) y el sello público solo muestra datos reales.

Y para que no vuelva a pasar, puertas automáticas antes de cada despliegue: toda cifra lleva su artículo, toda afirmación con fecha caduca a los seis meses, las citas de los diagnósticos se comprueban contra la base y su número sin verificar solo puede bajar, y cada corrección publicada debe tener su fuente.

Método y límites

Cómo lo hicimos, y lo que no es.

  • Revisores. Ocho revisores por materia, agentes de IA que no habían escrito el contenido que revisaban ni sabían cómo se hizo. Cada afirmación lleva su fuente, una cita literal y la versión consultada.
  • Solo fuentes oficiales. La API de legislación consolidada del BOE (texto vigente y versiones de cada artículo), la Oficina de Publicaciones de la UE (EUR-Lex y CELLAR), los datos abiertos del Congreso y las sedes de la AEPD, la AEAT, la Inspección de Trabajo y otros organismos. Prensa y despachos, solo como pista.
  • Segunda comprobación. Repetimos por nuestra cuenta, contra el texto oficial, una muestra de los errores graves: 9 de 9 confirmados en la web y 10 de 10 en el asistente.
  • Límites. No es una revisión firmada por un abogado colegiado ni un dictamen para tu caso. Una afirmación correcta en general puede no aplicarse a tu empresa. 24 afirmaciones de la web y 14 de la base normativa no se pudieron verificar con fuentes oficiales: no las damos por buenas.
  • Cuándo se repite. Cada trimestre (la próxima, en diciembre de 2026) y cuando la vigilancia diaria del BOE detecte un cambio en una norma que citamos.

Lo que queda pendiente de una decisión nuestra (el proveedor de inteligencia artificial y sus garantías de transferencia) está explicado en la política de privacidad. ¿Has visto un error? Escríbenos a hola@aim-aegis.ai: lo comprobamos y, si lo es, lo corregimos a la vista.

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